Pascua

¿Te has preguntado alguna vez porque los símbolos de la Pascua son el conejo y los famosos huevos pintados? ¿Qué sentido tienen para ellos? Es verdad que a simple vista pueden no tener sentido para nosotros.

Por eso, en Lenfex, debido a que la Pascua está a la vuelta de la esquina nos hemos propuesto contestar a todas las preguntas que te puedan surgir en torno a esta festividad anglosajona tan representativa.

¿Cuál es el origen de la Pascua?

La Pascua es junto con la Navidad la fecha más importante para los cristianos ya que se celebra la resurrección de Jesucristo. Además, esta fecha también coincide con una época clave en el calendario solar: el equinoccio de primavera, el momento en el que hay las mismas horas de luz que de oscuridad.

¿De dónde surge el nombre de Pascua?

En inglés Pascua es ‘Easter’ y se cree que esta denominación procede de Ostara, la diosa precristiana de la primavera. De esta forma, dadas las fechas y la celebración no cristiana de la Pascua se explicaría que el nombre actual viniera de ahí.

¿Por qué son tan famosos los conejos de Pascua?

Las figuras del conejo o la liebre de Pascua tienen su origen en un ritual pagano. Al ser animales muy fértiles se vincularon a esta época del año como una manera de florecimiento. En otros lugares, la imagen del conejo se asocia con la vida eterna.

Sin embargo, la tradición actual de los conejos de Pascua procede, principalmente, de Estados Unidos. Es precisamente de este desde donde nos llegan los famosos conejos de Pascua de chocolate.

¿Por qué otro de los símbolos son los huevos de Pascua?

Tal y como ocurre con los conejos de Pascua, los huevos de Pascua son un símbolo que hace referencia a la nueva vida, a la idea de nacer y, por eso, también se asocia a esta época del año.

¿Pero de dónde viene la tradición de decorar y pintar los huevos? Pues se trata de una costumbre también pagana y que forma parte de dar la bienvenida a esta nueva vida. Tiene su origen en un festival ancestral persa que celebraba el nuevo año, el Nowruz.

Después fueron las fábricas británicas las que empezaron a producir los riquísimos huevos de chocolate que, afortunadamente, siguen vigentes en nuestros días.