Navidad por paises

Aunque en Occidente es de lo más común celebrar la Navidad, hay otros lugares en que esta festividad no significa nada especial y, en ocasiones, hasta es ilegal. Marruecos, Argelia, Túnez, Turquía, Irán, Afganistán, Corea del Norte, Vietnam, Camboya y Tailandia, entre otros.

¿Sabías que existen cerca de una treintena de países dónde no se celebra la Navidad?
La mayoría de ellos se encuentran en Asia (sobre todo al norte del continente) y Oriente medio, en su mayor parte nos encontramos con esta situación en el entorno de Estados cuya población es predominantemente islámica. Países como Brunéi (sultanato), Tayikistán (república semi presidencialista) y Somalia (gobierno federal tutelado de mayoría musulmana) han prohibido que se festeje cualquier acto relacionado con el contexto navideño. Se llega a tal punto que, en algunos casos, se vetan los árboles de Navidad, disfrazarse de Santa Claus o intercambiar regalos.

Veamos la situación en algunos de estos países.

  • Arabia Saudí tiene gubernamentalmente prohibido que se celebre la Navidad, tanto a los extranjeros como a sus nacionales; ya que, además de ser el islam la única religión permitida, es un país que se rige por el calendario lunar y no por el gregoriano.
  • En Brunéi osar celebrar la Navidad se paga con multas de miles de dólares o hasta con años de prisión. En este país del sudeste asiático sólo pueden celebrarla los cristianos, ahora bien, estrictamente en su ámbito privado.
  • Somalia, coherente con ser una nación mayoritariamente mahometana, declaró la tolerancia cero contra cualquier celebración navideña.

Además de los anteriores, hay casos llamativos en Irak, Siria o China.

  • En los dos primeros, los ataques a templos cristianos, todo ello en un contexto bélico, ha desembocado en la extrema cautela de cara a celebrar la Navidad por parte de la comunidad católica.
  • En cuanto al gigante asiático, cabe apuntar que en la ciudad de Wenzhou, dónde cerca del 11% de su población profesa el cristianismo, los ayuntamientos han dejado de permitir cualquier acto navideño en centros públicos y escuelas. En Taiwán no se celebra la Navidad en ningún espacio.

También existen otros casos curiosos como el de Pakistán, donde ha ido extendiéndose la costumbre, entre la clase media urbana, de intercambiar presentes y decorar sus casas, pese a que el 25 de diciembre lo que se celebre oficialmente sea la fiesta nacional, en homenaje a Jinnah, fundador de la nación pakistaní.

El caso de Israel es muy llamativo también ya que, pese a ser considerado la cuna de la cristiandad, no se celebra la Navidad. Eso sí, en Hanukkah (o fiesta de las luces), que tiene lugar entre el 25 de noviembre y el 3 de diciembre, es costumbre intercambiar obsequios.

Países con costumbres curiosas en Navidad

Por el contrario, hay otras geografías dónde la Navidad se celebra intensamente y, además, con llamativas costumbres. En este sentido es muy interesante como diferentes países encararan el 31 de diciembre de cada año.

En España ya sabemos que es costumbre comer una docena de uvas para cambiar de un año a otro. En otras partes acontecen otras tradiciones muy curiosas. Veamos algunos ejemplos:

  • Dinamarca
    Los daneses apuestan por el ruido como aliado para dar la bienvenida al nuevo año. ¿Cómo? En este país nórdico, con intención de ahuyentar los malos espíritus y de cara a que el año recién inaugurado les colme de buenas nuevas y fortuna, van saltando de silla en silla mientras hacen estallar contra el suelo platos y tazas.
  • Argentina
    En esta parte de Sudamérica, por su parte, prevalece el romanticismo y es costumbre, de cara a encontrar a tu media naranja en el año venidero, recibir la Nochevieja llevando puesto alguna prenda de ropa interior color rosa.
  • Estonia
    En dicho país lo que lo hace distintivo es su “afán de glotonería”. Y es que, teniendo en cuenta que el 7, el 9 y el 12 son considerados números de buena suerte, los estonios en Nochevieja pueden llegar a comer de 7 hasta 12 veces.
    El objetivo radica en la creencia de que con tal banquete, el valiente que coma tanto, obtendrá fuerzas extras para todo el año venidero. De tal modo que el que se atreva a comer doce veces, contará con la fuerza de doce hombres durante los siguientes 365 días.
  • Canadá
    En esta parte de Norteamérica hay más de una extravagante costumbre para celebrar fin de año. Al este del país es tradicional que la última y primera noche del año, las mujeres se vistan de hombres y viceversa.
    También existe el hábito de uno de los chapuzones más temerarios de la época. Y es que con “el baño del oso polar”, los canadienses se zambullen de cabeza en las gélidas aguas de ríos y lagos. ¡Pocas maneras hay más refrescantes de empezar el año!
    Pero lo más chocante lo hayamos en el hotel Down town, de Dawson city, donde los huéspedes brindan con el famoso brebaje Sour toe, un preparado que se acompaña con un dedo gordo del pie. Sí, así de insólito y real. El origen de esta forma de brindis/celebración tiene lugar en un contrabandista de los años 20, el minero Louie Liken, quien en una expedición sufrió la congelación del dedo gordo de su pie, pidiendo a su hermano que se lo amputase. Más de 5 décadas después, un tal Dick Stevenson, en una noche de juerga, tras haber encontrado el dedo de Liken en un frasco de alcohol, hizo una apuesta con sus amigos para beberse una copa de champán con el dedo dentro, hasta que el mismo tocase sus labios. Desde tal noche los canadienses afirman que puedes beber rápido o lento pero tus labios acabaran tocando el dedo. Una tradición, cuanto menos, curiosa…
  • Rusia
    Para entrar en el año nuevo con el mejor pie posible, rusos y rusas escriben sus deseos en un trozo de papel. A continuación lo queman y, recogiendo sus cenizas, las vierten en una copa de champán. Tras esto esperan a que sea medianoche y como colofón se la beben. Toda una depuración, para que el nuevo ciclo anual cumpla sus mejores deseos.
  • Colombia
    Los colombianos, a las doce de la noche, comienzan a dan vueltas alrededor de sus casas con una maleta vacía. Con ello piden al recién estrenado año que venga cargado de viajes.

En conclusión, sabemos que hay múltiples culturas y estilos de vida diferentes a lo largo y ancho de nuestro planeta. ¡Sumergirse en ellas es de las experiencias más enriquecedoras! Y es que las posibilidades de aprender, practicar y perfeccionar un idioma como un nativo más de un país distinto a España, constituye la mejor de las herramientas para conseguir una comunicación fluida, un acento adecuado y un vocabulario amplio.

En Lenfex apostamos por la inmersión lingüística como método eficaz para aprender idiomas y, por ello, contamos con diversas experiencias personalizadas que permiten no sólo decidir el país y el idioma a practicar sino, además, las fechas, el tipo de alojamiento o la duración de la estancia, entre otras.

Una de las elecciones más recomendables es optar por cursar un año académico en el extranjero. En esta modalidad de experiencia, el estudiante puede disfrutar de múltiples ventajas y beneficios.
Dado el prolongado contexto temporal que supone un año académico fuera de España, el alumno, además de adaptarse a un sistema educativo diferente, tendrá a su alcance muchas experiencias directamente relacionadas con su estancia en el país elegido.

Además de todo el conocimiento adquirido, el estudiante está expuesto 24 horas a una nueva cultura. Convive con una familia nativa y estrecha lazos con amistades que, a buen seguro, mantendrán durante muchos años mientras continúan comunicándose en inglés.

La modalidad del año académico en el extranjero otorga, además de todas las destrezas asociadas a ello, una madurez considerable en el estudiante. Esta opción está dirigida sobre todo a alumnos entre 12 y 17 años de edad, y siempre en el escenario de un país de habla inglesa. Los destinos seleccionables son: Reino Unido, EEUU, Canadá e Irlanda. ¡Todo un crecimiento personal y académico!