practicas laborales en el extranjero

Prácticas laborales en el extranjero o Máster de postgrado. Parece que existe una realidad bastante extendida entre nuestros alumnos universitarios recién graduados, donde impera una cultura casi obligada, mediante la cual, la única vía de escape a todos nuestros problemas profesionales resulta en la realización de un máster o curso de post-grado más o menos económico. Sigue leyendo este post y te desvelaremos 7 razones por las que no deberías hacer un máster nada más acabar la carrera:

Las 7 head-lines para enfocarse hacia las prácticas laborales en el extranjero

  1. Falta de experiencia. En la mayoría de los casos que nos encontramos con alumnos recién graduados, nos damos cuenta que entran en una especie de limbo profesional, donde se ven abocados a la inminente contratación de un curso de post-grado, casi sin tener tiempo para escoger entre sus preferencias. Al no haber tenido prácticamente ningún contacto laboral real con nuestra materia resulta muy difícil saber qué campos o especialidades nos queremos, valga la redundancia especializar.
  2. Idiomas sí o sí. En el mundo globalizado de las compañías transnacionales que impera y mueve nuestro día a día, el dominio de varias lenguas ha pasado de ser una opción a ser una necesidad capital. El top3 de los requisitos que demandan esas empresas actualmente a la hora de contratar a sus nuevos empleados son:
    1. Titulación universitaria
    2. Dominio de idiomas y experiencias vividas en el extranjero
    3. Experiencia laboral y colaboración con sociedades sin ánimo de lucro u ONGs
  1. Toma tus propias decisiones. Parece que el orden lógico de nuestro currículum debe ser: una vez terminado el bachillerato, realizar los cuatro o cinco años de carrera e inmediatamente después apuntarse al primer master que vemos por la facultad. Di no a ese orden y comienza a tomar las decisiones acordes a tus propios intereses y circunstancias. El día siguiente a tu último examen de la carrera deberías estar ya haciendo la maleta para irte al extranjero y pasar uno o dos años fuera, trabajando, haciendo prácticas, estudiando idiomas y viviendo aquellas experiencias que te van a servir para coger aliento para entrar en el mundo laboral por la puerta grande y no por la de servicio. En definitiva, forja tus propias experiencias, siéntete vivo y conoce más allá de tus límites.
  2. Sin vocación, no hay opción. A no ser que tengamos muy claro desde el principio qué master necesitamos y queremos para desarrollarnos profesionalmente hablando, es mejor tomar una cierta distancia y probar diferentes áreas y campos. No hay que tener miedo a probar cosas nuevas. De hecho, sólo así, sólo equivocándonos sabremos qué es lo que queremos y que no. Con esta formular ahorraremos tiempo, dinero y esfuerzo.
  3. Prácticas en el extranjero. Da igual el sector, no importa la especialización o si son remuneradas o no, lo más importante es trasladar el conocimiento de idiomas desde un plano teórico, a su aplicación en el mundo práctico y real de trabajo. Un contacto laboral en el extranjero por un periodo de tiempo estipulado, te catapultará a los primeros puestos de las listas de candidatos.
  4. Busca, muévete y decide, pero sobretodo equivócate. Si algo bueno tiene la edad universitaria, es que todas las decisiones que tomemos durante este periodo tienen margen de error y mejora. Llena tu mochila de vivencias únicas, conoce otras culturas y embárcate en experiencias memorables, sólo así conocerás gente increíble de cualquier parte del planeta.
  5. Entonces, sólo entonces, haz un máster. Siempre damos el mismo consejo a nuestros alumnos. Termina la carrera, viaja al extranjero, trabaja fuera, conoce diferentes historias y recuérdelas de por vida, porque te garantizo que cuando vuelvas pensarás diferente y estarás preparado para comenzar tu larga carrera profesional, con o sin máster.

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