Última semana de nuestro curso de verano en Cambridge

¡Buenos días a todos!

Me cuesta creer que esta vaya ser la última entrada del blog. Las semanas se nos han pasado volando y nos encontramos en la recta final del curso de verano en el extranjero.

No obstante, todavía nos quedan unos días antes de que nos volvamos a ver, por lo que os contaré cómo ha transcurrido esta última semana.

Por las mañanas, las clases siguen igual, con algunos cambios de nivel y de compañeros. Sin embargo, no hay dos tardes iguales. Como os dije en la anterior entrada, el lunes visitamos el “Sedwick Museum”, el museo de geología de Cambridge, que vuestros hijos descubrieron por sí solos mientras rellenaban unas hojas que les iban guiando por las distintas secciones.

El martes visitamos Ely. ¡Qué maravilla de catedral! Aunque no sabemos si nos gustó mas la catedral o el señor mayor que nos la explicó. Su pasión por la historia y por enseñárnosla a nosotros de la mejor manera hizo que fuese una visita de lo más agradable y completa. Y una cosa nos quedó clara: “Henry VIII, bad man”. Después, recomendados por una de las profesoras y guiados por nuestro apetito, nos fuimos a una cafetería a disfrutar de un trozo de tarta. Como podéis esperar, no dejamos nada, ¡qué buenas estaban!

El resto de los días volvimos a Cambridge para visitar el “King’s College”, el “Fitzwilliam Museum”, ir a la bolera, o lo que más les gustó: “puenting” en el río Cam. Fue un paseo en barca de lo más agradable y nuestro único chico, Ignacio, hasta se atrevió a llevarnos. A la bolera fuimos con las de Arabia y también fue una tarde muy entretenida. Y bueno, ya de las compras, ni hablo, alguna ya vació la cartera. Eso sí, nunca llegaremos al nivel de las sauditas, que juegan en otra liga y se llevan cada día las maletas para llenarlas.

Con el fin de semana llegan las excursiones de día y esta vez se portaron y nos dejaron dormir un poquito más. El sábado visitamos Norwich, una ciudad con unas calles y edificios espectaculares. Comimos en el río y tras alimentar a todo tipo de animales acuáticos ¿Adivinad qué hicimos?

El domingo fue un día de relax y con 29 grados nos fuimos a la playa. “Esto no es una playa”, “como las playas de España ninguna”, “qué playa más fea” eran algunos de los comentarios que se escuchaban. Sin embargo, nada impidió que disfrutásemos de unos cuantos baños. Aunque cada vez que queríamos bañarnos teníamos que andar unos cuantos metros hasta llegar a la orilla porque cómo baja aquí la marea.

Respecto a nuestros amigos, a mitad de semana se fue el segundo grupo de Nepal y el sábado los dos grupos de chinos. Estos últimos nos sorprendieron con un montón de regalos de su país y parece ser que es la tradición porque los de Nepal también nos dejaron cosas. Espero que no os olvidaseis de meter llaveritos de Madrid en la maleta de vuestros hijos porque si no, no sé qué vamos a hacer. Con las de Arabia cada vez nos llevamos mejor, tanto es así que el viernes nos invitaron a té y a probar unos dulces típicos de su país. Ahora la pelota está en nuestro tejado y no sabemos qué comprar, pero algo se nos ocurrirá.

Hoy llegan dos grupos nuevos, uno de chinos y el otro creemos que de polacos. Por la mañana se incorporarán a las clases y por la tarde volveremos a Cambridge.

Y esto es todo hasta la fecha. Deciros que tenéis unos hijos maravillosos y es un placer por mi parte compartir esta experiencia con ellos, o mejor dicho con la “Spanish Pineapple” (así nos conocen aquí por estar tan unidos).

Nos vemos en el aeropuerto,

María